El término inglés que denomina la técnica del sahumerio es «smuding» y hace alusión al humo que se libera al prender un atado de plantas. Su emanación posee un sutil pero efectivo poder curativo, desbloquea la mente y recompone la energía. A lo largo de los siglos sacerdotes de prácticas ancestrales, chamanes y curanderos han empleado en sus cultos y ceremonias todo tipo de hierbas para quemarlos como ofrenda espiritual. Antiguamente se hacía arder romero en los templos griegos como ofrenda a l@s dios@, y tradicionalmente en diversas culturas se ha entrelazado esta planta en los ramos y coronas de novia para reforzar el amor y la fertilidad. El laurel ha glorificado la cabeza de los emperadores en la Antigua Roma y se ha ofrecido en sus templos a las divinidades. Las plantas tienen una finalidad esotérica que en gran medida hoy desconocemos, pero antaño tuvo valor.
A modo de intuitivos herboristeros emplearemos un determinado tipo de planta u otra según cuál sea nuestro propósito: palo santo o romero para obtener protección y depurar las fuerzas o lavanda para reequilibrar el ambiente y reajustar las emociones; canela para propiciar el romance y la dulzura en los afectos o albahaca para atraer fortuna… El propio acto de reunir las ramas y prepararlas enrollándolas con cuerda ya nos conecta con nuestro anhelo. Cuando acudamos a algún bosque o paraje natural, o incluso en parques, podemos recolectar aquí y allá pequeños grupos e ir atesorándolos para crear nuestros sahumerios (debemos dar las gracias al arbusto o árbol por la ayuda prestada cuando recortemos un pedazo de ellos). Es muy positivo reunir varios tipos de planta porque combinaremos los distintos poderes vegetales y multiplicaremos los efectos. Después, ya en casa, los ataremos con varias vueltas de hilo o cuerda natural (algodón, cáñamo, lino, lana o seda) y los dejaremos secar.

El ritual para sahumar se inicia prendiendo con una cerilla la parte superior del atado y situándonos con él en la puerta principal de nuestra casa (o negocio, si es propio y nuestra petición tiene relación con ello). Avanzaremos recorriendo todas las estancias en el sentido de las agujas del reloj hasta llegar al final del recorrido al mismo punto donde comenzamos. Allí depositaremos el sahumerio en un plato o cuenco inífugo hasta que el humo cese. Si disponemos de un quemador y una pastilla de carbón podemos emplearlo.
Como soporte y refuerzo pronunciaremos (mentalmente o en voz alta) una oración acorde a nuestro propósito. No es preciso emplear fórmulas rebuscadas porque es la intensidad de la emoción que depositemos en nuestro ritual la que le otorgará fuerza. Si no te sintieras especialmente hábil a la hora de diseñar tu oración puedes emplear mi fórmula:
«Con —-planta—-, —-planta—-, planta—- (nombre de las que emplees) recibo —- protección. salud, fortuna, amor (cual sea tu propósito) —-, y en este mismo acto ahuyento las sombras. Cualquier resto de negatividad se retira y las buenas vibraciones me envuelven como un manto luminoso y sagrado. Hoy reinauguro este espacio y queda libre de tristeza, tensión y preocupación. Hoy llegan para quedarse la paz y la armonía, y todo el que entre aquí sólo traerá amor y abundancia».
Estas serían algunas de las plantas más comunes y sus propiedades:
*Albahaca: Conciencia, felicidad, equilibrio, abundancia.
*Corteza de Canela: Prosperidad, energía física y mental, vibraciones amorosas.
*Eucalipto: Salud, purificación.
*Hierbabuena: Mejora nuestra situación económica, aporta claridad a los pensamientos y lucidez a las decisiones.
*Lavanda: Salud, amor, paz, conciencia.
*Menta: Acelera la curación, reconforta y calma las emociones. Purifica.
*Pino: Protección, dinero, potencia física y psíquica.
*Romero: Estimula la memoria y el recuerdo, favorece para el amor. Ayuda para una vida sana y lóngeva.
*Rosa: Amor, sexo, auto-confianza, armonía y belleza.
*Salvia: Sabiduría, memoria, abundancia.
*Tomillo: Estimula y otorga valor, potencia la salud.
… Buena Suerte, y que el poder del universo vegetal te sea favorable.
