«VALE LA PENA HABER AMADO»

AMAR NUNCA ES UN ERROR.

SUCEDA LO QUE SUCEDA.

MIENTRAS AMES ENTRÉGATE A ESA EMOCIÓN QUE TRANSFORMA CUANTO TOCA, ENCUENTRA SIEMPRE LO MEJOR DEL OTRO Y CELÉBRALO SIN AMBAGES. NUNCA ESTARÁS TAN VIVO COMO ENTONCES.

«Yo quiero proponerle a usted un abrazo, uno fuerte, duradero, hasta que todo nos duela. Al final será mejor que me duela el cuerpo por quererle, y no que me duela el alma por extrañarle». Julio Cortázar.

El amor no se exige, ni se pide… no se suplica por ello, se da con la sencillez y naturalidad con la que se abre camino la vida. Si eliges llevar adelante una relación de pareja es imprescindible durante el tiempo que dure comprometerse con todo lo que ello implica: que no te rendirás a la primera, ni a la segunda ocasión difícil -ni quizás nunca-. Que compartirás lo mejor que eres y tienes. Que confiarás. Que construirás puentes. Que corregirás también en tí lo que no te gusta del otro.

Una historia de amor vibra a través de los cambios y hace necesario repensar sus condiciones de posibilidad a lo largo de los meses, de los años, porque hoy no somos ya los mismos que fuimos . Disfruta del tiempo en común con una curiosidad lo más cercana posible a los tiempos en los que comenzábais a conoceros. No hay que dar nada por supuesto, ni dejar de formularse preguntas acerca de cómo seguir creciendo, ni de alentar nuevos sueños. Poder reposar y curar las heridas junto a alguien a quien amemos es un regalo extraordinario y como tal hay que apreciarlo.

«Si no te vas, te voy a dar mi vida. Si no te vas, vas a saber quién soy, vas a tener lo que muy poca gente… algo muy tuyo, mucho, mucho amor». Chavela Vargas, letra de «Si no te vas».

Y si llega el día en que se termina el amor, en que duele y acorta la paz y la alegría, no te demores en dejar atrás lo que ya no te hace feliz. Escoger pareja es un acto -al menos aquí, en nuestra cultura, y ahora, porque no siempre lo fue, y en muchos lugares aún no lo es- de genuina libertad. Para hacerle honor a tal privilegio es importante tener presente que la base de una buena relación descansa también en quererse y cuidar de uno mismo. En respetarnos tanto que no demos por bueno ningún tipo de menoscabo de nuestro bienestar mental y emocional. Vivir en pareja debe hacer la vida mejor y no más infeliz: si nos sentimos lejos de esto es hora de reflexionar. ¿Acaso viviríamos cómodos en una casa en ruinas? Comenzaríamos por apuntalar los cimientos, seguiríamos con la reforma de las estructuras… y si continuar allí no resultara viable nos mudaríamos.

Yo apuesto por dejarnos el alma amando con intensidad. Pero la pareja tiene que merecerlo y nosotros ser dignos también de sostener tal estandarte, perseverando en el propósito de compartir y sin darlo por concluido y decadente. Que mientras sea, viva.

AMAR NUNCA ES UN ERROR.

MIENTRAS AMES HAZLO CON TODA LA PASIÓN Y VERDAD DE QUE SEAS CAPAZ.

admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba